| Página 1 de 2< |1 | 2 | > |
|
 |
|
|
Artículos relacionados
|
 |
|
Califica
¿Recomiendas este
artículo a otr@s lector@s?
1 = Ni pensarlo
5= Claro que sí |
|
|
Gana credibilidad y crece
Amanda Soriano
Quienes ya han experimentado las ventajas de manejar crédito para obtener bienes o satisfactores, sabrán que es algo importante para alcanzar sueños. ¿Cuántas veces sabes que podrías arriesgar un poco y conseguir ese préstamo que te permitirá arreglar tu casa o hacer el viaje anhelado, pagándolo poco a poco? Tal vez podrás organizarte mejor pues una vez que asumas el compromiso de una compra, te disciplinarás para pagarlo.
El crédito es una posibilidad que, si manejas bien, puede darte muchas formas de adquirir lo que necesitas en el momento oportuno, ya sea porque llega una fecha límite, porque hay descuentos especiales, o simplemente porque te urge algo para lo que no tienes efectivo en ese momento. En estas ocasiones esperar puede costarte una diferencia importante por cargos de retraso, porque se acaban las promociones o (como sucede mucho) porque si es algo que necesitas para una urgencia, ya no te servirá después. Es en estos casos cuando el crédito puede salvar tu situación, además de darte mayor movilidad y credibilidad financiera. Lo que frecuentemente ocurre es que no podemos demostrar nuestra capacidad de pago para adquirir tal beneficio. Si nunca has tenido algún tipo de crédito, será difícil que le digas al banco que eres confiable pues nadie te conoce como buena pagadora. Los bancos y las instituciones de crédito tienen registros de todas las personas que han obtenido créditos de algún tipo; otorgan el nuevo crédito dependiendo de la historia que se posee. Por eso es difícil empezar si aún no se construye una historia crediticia. Lo importante, entonces, es empezar por algo. Lo más fácil es una tarjeta de crédito: no cuesta mucho y es tuya (no una extensión de la que maneja tu padre o tu marido). Una tarjeta que te dé exactamente lo que necesitas sin que te comprometa a mayores cosas ni te genere enredos. Una tarjeta de crédito es siempre una buena salida para los momentos difíciles y si es lo que tú puedes asumir, no te acarreará complicados costos. ¿Quieres investigar un poco más sobre esta posibilidad? Averigua aquí mismo sobre lo que se ajusta mejor a tu situación y conoce una tarjeta a la medida de tus posibilidades. Si lo deseas puedes solicitarla directamente y ver si eres elegible para obtenerla. Sin establecer ningún compromiso aún, envía tus datos y espera la respuesta; decidirás cuando te respondan si cumples con los requisitos.
|