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La ciencia, el lugar de las mujeres
Malinalli Báez
¿Quién dice que en el mundo real no triunfan las listas con corazón?
Las emprendedoras están de manteles largos, pues a cinco de ellas el Programa para la Mujer y la Ciencia L\\\\\\\'Oréal – Unesco las ha galardonado con 20 mil dólares, por su contribución a la humanidad en distintas áreas. Entre las premiadas figura la mexicana Ana María López Colomé, profesora de Neurociencia y bioquímica de la Universidad Nacional Autónoma de México. (De paso, este hecho desmiente las voces que afirman que "sólo en las universidades privadas se forman cuadros de excelencia".) * * * Es incontrovertible que la presencia de las mujeres en la ciencia es aún muy menor respecto a los varones. El hecho, en parte obedece a prejuicios muy arraigados. ¿Quién no ha oído decir (o ha dicho) así, a rajatabla, que "las mujeres no son buenas para las matemáticas"? ¿O que el cerebro femenino, por ser de menor tamaño que el del hombre, no tiene "suficiente" capacidad para el pensamiento abstracto o duro? Así se va conformando en el inconsciente la idea de que a las chicas les irá mejor si se dedican a actividades tradicionalmente femeninas, y no a aquellas que durante miles de años han sido coto exclusivo de varones. Así las cosas, no es de extrañar que en todo el mundo las mujeres representen sólo el 3% de los integrantes de las Academias de Ciencias.
"Aunque me gusta, la física es una carrera de hombres"; "La química me fascina, pero a lo mejor no es para mí, porque casi no hay mujeres en ciencias exactas", "La astronomía es cosa de hombres, mejor me dedico a algo más femenino"... Frases así oímos decir a muchas chicas a la hora de pensar seriamente en la carrera que elegirán. Y, por desgracia, muchos padres terminan orientando a sus hijas hacia carreras no científicas, "para que no sufran malos modos ni competencias". Las cinco premiadas de esta ocasión, y las diez becarias de las que hablaremos más adelante, muestran que, a pesar de los obstáculos, la ciencia también es el lugar de las mujeres. Ciertamente, la discriminación en sus áreas no ha sido erradicada; por ello, sus esfuerzos son más loables.
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