casa - gourmet / interiores / Decorando cuartos de púberes

Decorando cuartos de púberes

Georgina Garcini

El otro día entré al cuarto de mi hijo y me di cuenta que la decoración que tiene ya está pasada de moda. Aunque todavía es un niño, muchos de sus gustos han cambiado y cada vez se aleja más de sus juguetes. Fue así que me planteé redecorar su cuarto y me encontré ante un reto mayúsculo, pues no es el niño de hasta hace unos meses (horas, diría yo). Tampoco es adolescente, así que no se trata nada más de cambiar cortinas o edredón, sino de repensar muy bien el espacio en función de su actividad, sus aficiones y su carácter (¡uf!).

Y es que mi niño está en una edad intermedia: reclama su independencia pero al mismo tiempo aún espera la guía y el cuidado de sus padres, ahí está lo difícil. Por eso me asesoré y esto fue lo que me indicó Karina Valladares, diseñadora de modas y especialista en decoración de recámaras.

Para comenzar, lo ideal es manejar tonos pastel que inspiren calma a estos manojos de hormonas que son los niños preadolescentes. Si les ponemos un color fuerte, estimulará la hiperactividad, lo cual implicaría, en mi caso, terminar en la casa de la risa.

Karina me dice que si al menor se le da la timidez, hay que ayudarle un poco con ciertas pinceladas de luz. Y viene lo mejor: es importante rodearlo de reconocimientos por los méritos obtenidos, premios, menciones, reconocimientos. De paso, añade un corcho en donde pueda adherir papeles anotando sus pendientes (y los tuyos); así no habrá pretexto para “olvidos involuntarios”.

En relación con los armarios, es importante que tenga espacio suficiente para guardar sus ropa y calzado; también para sus objetos favoritos, lo que colecciona.

No puede faltar que la cama esté contra una pared y mirando hacia la puerta. Debe haber mucha luz natural; al menos una planta para un ambiente de energía, tal vez una pecera, pero sobre todo que se encargue de cuidarlas.

Y por último, añadiría, una visita materna a la habitación, con todo el respeto pero con todo el ojo clínico que nos permita ver si todo sigue en la normalidad. Parece que no, pero cuando los hijos no andan bien, dejan señales por todos lados, y muchas veces los padres ni nos damos cuenta.

 

Derechos reservados - Copyright 2005, Todamujer S.A de C.V. Todas las ilustraciones, imágenes y textos contenidos en este sitio tienen derechos reservados. Queda prohibida la reproducción parcial o total de estos materiales. La solicitud expresa de reproducción de textos específicos debe hacerse a direditorial@todamujer.com, que discrecionalmente podrá otorgar los permisos si se cubren los requisitos..