 De acuerdo con cifras de los Centros de Integración Juvenil, el consumo de drogas en las mujeres ha registrado un aumento notorio en los últimos diez años, ya que anteriormente la relación era de 13 hombres por cada mujer y ahora es de cuatro hombres por cada mujer. Las drogas más consumidas por las mujeres son las sustancias médicas (55 por ciento), seguidas por la mariguana (34.2 por ciento) y la cocaína (19.5 por ciento). De acuerdo con una investigación elaborada por el Instituto Nacional de Psiquiatría, las mujeres mayores de 26 años consumen dos veces más medicamentos que producen adicción respecto de los hombres. Con respecto al consumo de alcohol, más de 32 millones de personas entre los 12 y los 65 años de edad lo consumen o lo han consumido alguna vez en la vida. En las mujeres adultas, el patrón más frecuente es de un consumo mensual, con menos de cinco copas por ocasión. Acerca del consumo de cigarro, 26.4 por ciento de la población urbana entre 12 y 65 años es fumadora. En población rural, el porcentaje es de 14.3 por ciento, cerca de 2.5 millones de personas. La prevalencia del consumo de tabaco en zonas urbanas es de 39.1 por ciento en hombres y de 16.1 por ciento en mujeres, mientras que en zonas rurales es de 27.1 por ciento en hombres y de 3.5 por ciento en mujeres. Según los especialistas son diversas las causas que influyen para que las mujeres comiencen a emplear sustancias adictivas, tienen que ver fundamentalmente con el cumplimiento de los roles de género: la necesidad de parecerse a los modelos femeninos transmitidos desde los medios de comunicación, los estereotipos de belleza, la falta de oportunidades para capacitarse o trabajar, la realización de dobles o triples jornadas de trabajo, el estrés, la depresión, el sentimiento de que su contribución al hogar no es reconocida, situaciones que pueden verse aún más complicadas si hay desintegración familiar, conflictos de pareja, violencia familiar o recursos económicos limitados. Además de estos factores de riesgo, se han identificado otros como parte de la génesis del abuso de drogas en la mujer: insatisfacción en sus relaciones sexuales y afectivas, aislamiento de actividades sociales y recreativas sanas, utilización inadecuada del tiempo libre, sensación de soledad y vacío, presión del hombre hacia la mujer para hacerla compañera de fiestas o seducirla, temor a ser rechazada por compañeros de trabajo o amigos que consumen y abusan frecuentemente de otras drogas, amistad con personas que trafican drogas, desconocimiento acerca de los daños que el licor y otras drogas producen en el organismo, estar a gusto, sentir placer, aumentar la capacidad de trabajo y acompañar a la pareja. Entre las alternativas de ayuda, están los grupos de autoayuda como Alcohólicos Anónimos, que reciben a consumidoras de sustancias, así como terapias individuales de especialistas como nuestros colaboradores Carlos Arias y Gabriela González |