 La autoestima es la capacidad de valorarse a uno mismo, que tanto me reconozco, ¿aprecio lo que soy?, ¿Me siento merecedor de la felicidad?, etc… y también reconocer lo que soy capaz de hacer, por ejemplo, soy bueno para el deporte, pero soy malísimo para el dibujo, o tal vez, soy malísimo para la física pero soy muy bueno para los idiomas, etc. Es saber reconocer mis habilidades, cualidades y defectos, y verme y quererme tal cual soy. Sin embargo, a menudo confundimos la arrogancia y la soberbia con una autoestima alta, es decir, ser presumido, prepotente, altanero; son actitudes que funcionan como un disfraz para ocultar deseos o sentimientos, por lo tanto, corresponde a una autoestima baja, porque no eres capaz de reconocer lo que eres, lo que no eres, lo que quiero y lo que no quiero, por lo tanto, actuar con libertad y consecuencia de mis actos. Con una autoestima sana, ves por ti mismo y tus propias necesidades, considerando a los demás y sus necesidades. Cuanto más alta sea mi autoestima, más posibilidades tengo de establecer relaciones enriquecedoras y no destructivas, ya que lo semejante se atrae, la salud llama a la salud, y la vitalidad y generosidad son más apreciables que el vacío afectivo, es decir, cuanto más alta sea mi autoestima, es más fácil tratar a los demás con respeto y buena voluntad ya que no veo a os demás como una amenaza, y el respeto por no mismo es la base del respeto por los demás. Puedo concluir que la autoestima, es una experiencia íntima; reside en el núcleo de nuestro ser. Es lo que yo pienso y siento sobre mi mismo, porque nadie puede respirar por mí, nadie puede pensar por mí, nadie puede imponerme la fe y el amor por mi mismo. Aprendiendo a auto aceptarme. “Este soy yo, es este momento; y no lo niego, lo acepto”. Aceptarme a mi mismo no significa carecer del afán de cambiar, mejorar o evolucionar. Lo cierto es que la autoaceptación es la condición previa al cambio, si acepto lo que siento y lo que soy, en cualquier momento de mi existencia, puedo con toda libertad hacerme cargo de mis elecciones y acciones sin que esto perjudique mi desarrollo y mi realidad. A continuación te invito hacer una reflexión con el siguiente ejercicio para saber que tanto te aceptas. 1. En una hoja escribe. A veces al pensar en mi vida, apenas puedo creer que en una época yo…. (Ahora, escribe de seis a diez terminaciones para esa oración). 2. Al reverso de la hoja escribe lo siguiente. Para mi no es fácil admitir que… (Agrega de seis a diez terminaciones para la oración). Después en otra hoja escribe: No me resulta fácil aceptarme cuando yo… y completa. 3. A continuación contesta: • Una de mis emociones que me cuesta aceptar es… • Una de mis acciones que me cuesta aceptar es… • Uno de los pensamientos que tiendo a alejar de mi mente es… • Una de las cosas de mi cuerpo que me cuesta aceptar es… • Si yo aceptará mi cuerpo… • Si aceptara más las cosas que he hecho… • Si aceptara más mis sentimientos… • A medida que respiro profundamente y me permito experimentar la autoaceptación… Si usted se limita a leer estas palabras y no realiza efectivamente el ejercicio se estará negando la posibilidad de aprender a auto aceptarse y de vivir con responsabilidad. Aceptarme a mi mismo es aceptar el hecho de que lo que pienso, siento y hago son todas expresiones de si mismo en el momento en que ocurre. Si lo anterior remueve sentimientos, pensamientos o recuerdos dolorosos te invito a acudir a una sesión para trabajar lo doloroso de tu historia y aprendas a auto aceptarte. Para citas de comunícate conmigo al correo hania_cec_m@hotmail.com al cel 044 55 32 28 27 95. |