 A lo mejor tanta insistencia tiene bases sólidas. Porque digamos la verdad: sí hay montones de chavas que buscan "pasar un rato" con alguien que les gusta sólo por el placer de la sensación; sin hacerse muchas preguntas optan por el sexo ocasional y se avientan "un free". Pero aventarse al "ahí se va" puede resultar desastroso para quienes revisten al deseo con ilusión amorosa. Después de darle vueltas y vueltas al asunto y de platicar con varias chavas, dedujimos que lo mejor es estar completamente seguras y convencidas de lo que buscamos. Si se trata de pasar un "buen rato", de "un free", déjame contarte algo que vivimos nosotras. Flor: Jamás había vivido algo así. Siempre había tenido novio, pero una vez conocí en un antro a un chavo guapísimo y buenísima onda, así que le entré y luego intercambiamos teléfonos. Una semana después le llamé, y ¡qué horror!... ni siquiera se acordaba de mí. Blanca: Siempre me aventaba mis frees con cualquier chavo que me gustaba. En una fiesta conocí a Armando y nos encantamos. Nos veíamos con frecuencia y él quería que entabláramos una relación formal, pero no faltaron los rumores sobre mi fama, y entonces todo cambió. Me buscaba muy poco y era obvio que sólo para pasar el rato; lo peor de todo es que yo me enamoré de él demasiado tarde. Priscila: Dicen que soy la más guapa, alivianada y reventada del grupo. Nunca me falta un chavo para un buen free. Yo lo hago para conocerme y saber qué me gusta y qué no, así podré elegir bien cuando llegue el momento, mientras, me la paso súper.
Elizabeth: Nunca fui lo que se dice una perita en dulce. Conocí a Francisco por medio de una amiga, y estaba tan herida del noviazgo anterior que le propuse que anduviéramos, pero sin nada formal. Él aceptó, aunque sacado de onda, pero con el tiempo me fui enamorando y necesitaba otro tipo de relación. Se lo hice saber, pero él me dijo que ése no había sido el acuerdo, que siguiéramos como estábamos, lo que acepté. De eso hace 6 años, pero como sea ya estamos planeando la boda. ¡Qué reacciones tan diversas! En todo caso, si bajo tu cuenta y riesgo quieres entrarle a este tipo de relaciones, establece las reglas de antemano: si será de un día, una semana o por cuánto tiempo; si se vale o no enamorarse... Tal vez puede sonar muy frío y horrendamente práctico, pero ayuda. ¿Qué tal si el chavo te baja la luna, las estrellas y el sol y jamás te llama? Si tienes claridad en lo que puede o no pasar, te dolerá menos y te harás más segura y clara con el tiempo. La única que debe decidir eres tú. |