 
Experimentamos cambios en la piel al ir perdiendo elasticidad y vitalidad lo cual se traduce en una clara visión de las arrugas. Tendemos a retener líquidos lo cual hacer vernos “mas llenitas”. Disminuye nuestra masa muscular, lo cual significa que debemos comer menos porque el cuerpo requiere de una menor cantidad de calorías. Pérdida de percepción visual es decir, probablemente tenemos que adquirir anteojos para vista cansada. Fluctuaciones en el humor, como si no pudiésemos controlar nuestros estados de ánimo. Qué pensamos y sentimos Se inicia con una sensación de inquietud, el pensar que ya no se es la misma de antes y surge una necesidad de cambiar algo. Ciertamente tiene que ver con un cuestionamiento de nuestra imagen., pensamiento y proceder en la vida. El cuestionamiento de imagen comienza al percatarnos que nuestro cuerpo y rostro se van modificando y, aquella impresión que teníamos de nosotras mismas basada en el físico ya no aplica. Los cambios se van manifestando a través de la conversación y nos encontramos con comentarios como: Yo antes no engordaba con el aire
Yo antes podía desvelarme y al día siguiente andaba fresca como lechuga.
A mí antes no me quedaban marcados los almohadazos.
Yo antes no me cansaba después de hacer ejercicio.
Antes mis hijos me necesitaban todo el tiempo.
O el típico A mí nunca se me olvidaban las cosas
A mí nunca me daba una gripa que me tumbara en la cama
A mí nunca me sobraba tiempo libre.
Cambios en nuestras metas de vida. Cuando jóvenes marcamos objetivos de vida hasta cierta edad., que si me voy a casar y tener hijos o voy a ser una profesionista exitosa, voy a abrir mi propio negocio, quiero ser alguien importante, vivir cómodamente, formar un patrimonio etc. Mas estos objetivos no incluían el ir envejeciendo. Hemos llegamos a la edad donde probablemente varios de nuestros objetivos se han cumplido y pareciera que poco a poco nos vamos quedando sin metas, sin rumbo, sin orientación y permanece en nosotros una pregunta ¿y luego qué sigue.???? Qué soluciones buscamos Y nos vemos tratando de detener el tiempo para que nuestro presente no cambie. Es decir, nuestros hijos no crezcan, no envejezcamos, no veamos envejecer a nuestra pareja, no tengamos que salir de este patrón de vida que conocemos muy bien. Entonces nos volcamos al pasado. Queremos ser como antes poseer la juventud, los sueños y las expectativas de antes. Queremos que las cosas permanezcan igual por ejemplo: - Deseando que no crezcan los hijos para seguir teniendo la función de mamá.
- Que en la compañía ya no contraten a gente joven que en algún momento pueda reemplazarnos.
- Haciendo dietas para no subir ni un gramo
- Negándonos a usar lentes de vista cansada aunque en la oficina afecte nuestras intervenciones.
- Quitándonos la edad.
- Recurrimos a la ciencia con sus adelantos y cirugías que detienen aunque sea un instante el tiempo.
Inconvenientes de dichas soluciones Mas cómo detener o retardar el crecer de los hijos, el envejecer nuestro, de amigos y pareja. Para frenar el tiempo tendríamos que cambiar de hijos, (unos mas pequeños), de pareja (que en algunos casos si se hace), de grupo de amistades y optar por intereses o actividades que involucren a jóvenes. Habemos quienes en este buscar de la juventud nos envolvemos en nuevas relaciones para buscar una razón, una nueva pasión o rumbo, sin darnos cuenta que esa pasión por la vida, viene de dentro. No de estímulos exteriores. Y me pregunto; ¿Cuánto tiempo duran los estímulos exteriores para hacernos vibrar? ¿Cuánto tiempo duran las cirugías? Cuando nos centramos en el pasado y no queremos que el tiempo pase ni las circunstancias cambien, dejamos de vivir en el presente, y saben este presente que no estamos viviendo se convertirá en pasado. Al tratar de recuperar el pasado perdemos el presente. ¿Estaremos dando una solución temporal a algo inevitable? El tiempo no regresa, aceptar este hecho no necesariamente nos lleva a la resignación, sino que nos coloca en una posición donde hay que hacer algo con nuestra vida de aquí en adelante. Es decir tomar un papel activo con nuestro presente. Considero que se requiere de más energía la conservación de la juventud, cambiar amigos, satisfacer amantes más jóvenes, involucrarnos en actividades que no nos gustan, cambiar de amistades, que crear un nuevo plan de vida. La ventaja que tenemos en este momento es que podemos escoger nuestra vida sin ser otros nuestra prioridad más que nosotras y nuestros deseos. Muchos de las metas que dejamos atrás por razones desconocidas o conocidas podemos realizarlas ahora si eso es lo que deseamos. En vez de luchar contra lo inevitable busquemos como participar en esa transformación que a los 40 pareciese que notamos más. Cómo participar en la transformación Revisar nuestra vida, que deseo conservar y que ya no requiero y que necesito agregar. 1. Desprendernos de hábitos cotidianos y formas de pensar que pueden resultarnos poco útiles en este momento. Cosas tan sencillas como ir a tu ropero y sacar todas aquellas prendas, zapatos, bolsas, cosméticos que no has usado en años, o que no te quedan ya. Lo mismo con cajones, revisa tu cocina si todavía tienes aquellos platones de plata que te regalaron hace 20 años y esperabas usarlos en alguna ocasión especial y no fue así, REGÁLALOS. 2.- Cambiar o ajusta aquellas relaciones de las cuales no estas satisfecha por ejemplo, si estas cansada de cuidar a tu mamá y tienes otros hermanos pásales la batuta. 3.- Modificar la relación con los hijos, pasar de ser una madre incondicional a una mamá con intereses y actividades propias 4- Buscar aquello que brindaba satisfacción y se abandonó, como aquellas amigas que se dejaron en el olvido por estar llena de obligaciones. 5.-Al hacer alguna elección en la vida, esto por fuerza supone que dejamos de elegir otros aspectos o formas de vida a favor de dicha elección. Por ejemplo; cuando elegimos casarnos y trabajar en casa, se traduce en una no elección de participar en el mundo laboral exterior. Cuando elegimos no tener hijos por tener un éxito profesional, dejamos de elegir una vida familiar. Analiza que actividades, idea e ideales dejaste de lado al elegir tus metas de vida en el pasado y pregúntate si podrías retomar algunos, si piensas que puedes elegir diferente. Es parecido a lo que hacen los adolescentes van buscando su identidad e independencia quieren ser auténticos e individuales. El adolescente se pregunta quién es y hacia donde se dirige, las mujeres de 40 ahora es tiempo de hacernos las mismas preguntas. Nosotras mujeres de 40 tenemos la oportunidad de volver a ser auténticas e individuales. Algunas ideas y circunstancias que puedes dejar ir son:
La idea de la pareja perfecta o dueña de nuestra felicidad y, sustituirla por una aceptación de quien en realidad es.
Ya no pensar que nuestra familia gira alrededor de nosotros , pasar a tener un eje propio en el cual gira entorno a nuestros propios deseos
Alejar la idea de la “eterna juventud” para poder así apreciar nuestra nueva imagen física. Llenemos nuestras maletas de vida con elementos diferentes dadas nuestras circunstancias. Recuerda que al querer retomar aquello que se fue demostramos un franco rechazo a lo que somos. Al no detenernos en este trajín del pasado, nos perderemos en una constante búsqueda de lo improbable. EL TIEMPO NO SE DETIENE. ¿Que deseas hacer con tu vida ahora que tienes 40? Haz clic aquí para obtener mis datos y poder concertar una cita. www.terapiaenlinea.com.mx
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