 Cuando nos duele el oído, el estómago, la muela corremos al médico para que alivie rápidamente el dolor. Con los padecimientos físicos talvez primero tratamos de tranquilizarlos con fomentos, medicamentos y masajes, pero cuando vemos que no cede y el dolor se vuelve insoportable buscamos quien nos cure. Los ojos nos permiten ver, los oídos escuchar, los pies caminar y el estómago digerir, pero sabías que el alma te permite VIVIR. Podemos estar sanas físicamente pero enfermas en el alma, de tristeza, desesperanza, decepción, por mencionar algunos. Al igual que el dolor físico tratamos de aliviar nuestra alma y a diferencia del dolor físico no buscamos quién nos ayude. Será que… Los aspectos y dolencias del alma parecen no ser relevantes. ¿ Vivir una vida poco satisfactoria es acaso la única opción? Podría ser que…. Si exponemos que estamos confundidas, nos sentimos sin rumbo o expresamos cosas y sentimientos negativos ¿la gente nos ve como locas? Si el alma no es importante, cómo explicamos el suicidio y la depresión, Cómo entendemos la tristeza en una mirada de una mujer, niño u hombre. A qué se referirán los dichos “murió de tristeza”, “se apagó su alegría”. ¿ Dónde quedan la sonrisa pronta, la carcajada y la alegría? ¿Sabes? Existen opciones que sanan el alma, una de ellas es la terapia. Al acudir a una terapia podrás curar, comprender, valorar y darle el cariño y atención que merece tu alma. Asímismo experimentarás un cambio en tú vida resultándote más satisfactoria y plena. Este un secreto a voces, pero la gente pretende no saberlo. Y ahí nos vemos cuidando el cuerpo, practicando cirugías estéticas, desvaneciendo arrugas y pidiendo al tiempo que se detenga. Desde mi punto de vista si gastásemos ese dinero en nuestro espíritu, es probable que encontráramos una complacencia mayor a una cara restirada. Claro, este es mi pensar y las conclusiones a las que yo he llegado después de ver como las personas que acuden a terapia conmigo, han cambiando su ser y sonríen para sus adentros, porque ellos han descubierto el secreto de la satisfacción interna. Deja de lamentarte de tu mala suerte, de tu destino, de tu pasado, mira el presente toma la responsabilidad que te toca asumir y atiende tu alma. Datos de contacto de la autora Psicoterapeuta Blanca Almeida Dingler Terapias individuales, familiares y de pareja Citas e informes de consultas: 5595 2540 Consúltame por Messenger www.terapiaenlinea.com.mx Participa en el foro de violencia |