
Subir de peso es aún más difícil que bajarlo, debido a que éste tipo de organismos quema una gran cantidad de calorías. Aunque su consumo de alimentos es por lo general elevado, no es suficiente para cubrir las demandas del cuerpo; así, van utilizando la grasa de reserva como fuente de energía (grasa), quemándola poco a poco, con la consecuente pérdida de peso, en ocasiones indeseable. Un punto esencial es que este tipo de personas debe vigilar estrictamente la cantidad y tipo de alimentos que consume en un día, incrementándolo poco a poco. Una buena idea es hacer un recuento de los alimentos que ingiere en un día, e ir aumentando de media a dos raciones diarias de los mismos alimentos. De inicio no se recomienda comer mucho en cantidad, ya que el estómago no está acostumbrado a cantidades excedentes de alimento y se presenta sensación de plenitud muy pronto. Existen alimentos que por su alto contenido energético y poco volumen ayudan a subir de peso poco a poco. Estos alimentos son, por ejemplo, los que se consideran dentro del grupo de las grasas: un gramo de grasa aporta nueve calorías, en comparación con un gramo de proteína o carbohidratos, cuyo aporte es de cuatro calorías por gramo (menos de la mitad). Nueces, almendras, pistaches, cacahuates, aguacate, mayonesa, crema, aceite de olivo, margarina, coco y pepitas se pueden incluir entre comidas, o bien dentro de una ensalada o en presentaciones como palanquetas, postres y galletas.

Otro grupo de alimentos son los azúcares, que entran dentro de un grupo denominado "accesorio" por tratarse de alimentos que acompañan a las comidas sin ser el platillo principal, tales como azúcar, chocolate, mermelada, crema de cacahuate, cajeta, jarabes para preparar agua de sabores, o bien miel, ya sea de maple o de abeja. Si incluimos estos alimentos en postres, licuados o bien untados en un pan integral, estaremos añadiendo una buena cantidad de energía, sin llegar a aumentar el volumen del alimento. Es decir, que pueden ser consumidos sin ningún problema. Debe empezarse por ir añadiendo este tipo de alimentos a la dieta y, como en todo tratamiento nutricional, ser muy cumplidas, constantes y pacientes, pues los resultados se logran a largo plazo. Existen también en el mercado los complementos que, como su nombre lo indica, no sustituyen a los alimentos naturales. Los hay de diversos sabores (chocolate, fresa, vainilla, canela); algunos basados en proteína de soya, que es una excelente fuente de energía. Se pueden añadir 2 ó 3 cucharadas en un vaso de leche, para acompañar el desayuno y/o la cena. Es recomendable también moderar la actividad física, procurando no realizar ejercicios muy intensos que queman algunas de las calorías que se están ingiriendo y son necesarias para ir almacenando energía y aumentar poco a poco de peso. |