 En artículo anterior hablamos del tema, enfocado a los cambios fisiológicos y emocionales que experimenta la mujer en su proceso de convertirse en madre. Ahora continuamos con esta aventura, pero a partir del desarrollo del nuevo ser humano. Durante la relación sexual, al eyacular el hombre deposita en la vagina femenina aproximadamente 2 cm cúbicos de semen que contienen cientos de millones de espermatozoides. Muchos de ellos mueren por diferentes causas: el medio ambiente ácido de la vagina; la presencia de bacterias o glóbulos blancos; por inmadurez o deformidad de los mismos... Sólo los más fuertes y maduros pueden continuar el trayecto. Y de éstos, sólo uno conseguirá el objetivo de fecundar un óvulo. ¿Por qué? Bueno, este es un mecanismo de la naturaleza para preservar la especie. En el periodo de ovulación, el útero modifica el grado de acidez y segrega un flujo viscoso que facilita la supervivencia de los espermatozoides en su trayecto hacia las trompas de Falopio para encontrarse con el óvulo. A partir de aquí se determina el sexo del nuevo eslabón en la cadena de la vida. El producto de la unión de ambas células se llama cigoto; su desarrollo inicia desde la trompa de Falopio. Primero se divide en 2, 4, 8 células y así sucesivamente (fase de morulación) mientras viaja hasta llegar al útero, en donde se implanta. En esta etapa recibe el nombre de embrión; contiene más de 80 células y seis días de vida. La implantación se lleva a cabo en un lapso de seis días. Después de un contacto inicial del embrión con las células uterinas, poco a poco las va desplazando sin romperlas hasta implantarse en el endometrio y formar la placenta. Para lograrlo, la madre tiene que modificar su sistema inmune a fin de no rechazar al embrión (como lo haría con cualquier cuerpo extraño). Aquí se establece la primer relación íntima entre la madre y el embrión. Se producen dos hormonas; la primera es la gonadotropina coriónica (HCG), que a su vez estimula la producción de progesterona, sustancia que se encarga de la maduración de la placenta.
El embarazo dura 40 semanas, a partir de la fecha de la última menstruación. Durante las primeras semanas de gestación se lleva a cabo la formación básica. De la tercera a la octava semana de gestación, la masa de células continúa multiplicándose hasta formar el embrión. Al término de este periodo mide entre 27 y 31 milímetros, y ha desarrollado el sistema nervioso central, el sistema nervioso autónomo, el cerebro. El corazón ya tiene latido propio; la cara tiene rasgos definidos (ojos, nariz, boca, labios, barba y mejillas). También el intestino comienza a desarrollarse en su lugar definitivo. En la última etapa embrionaria, los dedos de manos y pies están bien formados y pueden distinguirse; ya tiene completamente forma humana; la cabeza ocupa la mitad del tamaño total del embrión y ya tiene actividad eléctrica. Al final de este periodo disminuye el peligro de aborto espontáneo. 3er. mes | Marca el fin del periodo embrionario y el inicio del desarrollo del feto. Hay un crecimiento progresivo del cuerpo y comienza el desarrollo funcional del cerebro y los órganos de los sentidos. El feto se relaciona con la madre a través de la placenta, la cual tiene como función principal llevar nutrientes y oxígeno, y sacar desechos del feto. Éste está inmerso en un fluido llamado líquido amniótico que lo protege de traumatismos, lo ayuda a mantener una temperatura adecuada y constituye un espacio de intercambio con su madre. En este mes se terminan de definir los rasgos de la cara; el intestino está dentro del abdomen, y los genitales externos se reconocen claramente. Aumenta la producción de glóbulos rojos, principalmente en el hígado y el vaso, así como la producción de orina. Mide 100 mm. y pesa 45 gramos.
| 4º mes | Continúa creciendo. Los ojos se desplazan un poco hacia el exterior y las orejas se localizan en su posición definitiva. El proceso de osificación del esqueleto se acelera. El feto muestra gran movimiento y las madres que ya han tenido hijos pueden detectar los movimientos fácilmente. Mide 14 cm. de la cabeza a las nalgas. Pesa 200 gramos.
| 5º mes | Ya se perciben claramente todos sus movimientos. Su cuerpo se cubre de una mezcla de grasa y desecho llamada vermix caseosa, así como de lanugo, que es un vello muy fino que reviste al feto para darle mayor protección y que desaparece hasta después del nacimiento. También hay acumulación de grasa interna en algunas partes de su cuerpo que le ayudan a generar calor. En el feto femenino, el útero está bien formado y comienza la canalización de la vagina. En el masculino los genitales están bien desarrollados pero los testículos permanecen en el interior del abdomen (descienden hasta después del nacimiento). Mide 23 cm. y pesa 460 gramos. |
6º mes | La piel es rosada y brillante, pero muy delgada y sin grasa interna. Las uñas de las manos, las huellas digitales de manos y pies están completas. Los ojos permanecen parcialmente abiertos. En este periodo se producen cambios importantes en el pulmón; se forman los alvéolos y poco a poco se expanden los pulmones y se inician los movimientos torácicos. Al término de este mes ya puede sobrevivir fuera del útero con cuidados especiales. Mide 33 cm. y pesa 1 kg.
| 7º mes | El feto rota su posición para colocarse con la cabeza hacia abajo. La mitad del volumen del útero es de líquido amniótico, por lo que la madre puede sentir mejor los movimientos. El feto responde a estímulos externos acelerando el ritmo del corazón. Los ojos están abiertos y aparecen las uñas de los pies; tiene mayor concentración de grasa en todo el cuerpo. De este momento en adelante la producción de glóbulos rojos es en la médula ósea. Mide 38 cm. y pesa 1,500 gramos. | 8º mes | La piel es más rosada y lisa; aumenta la masa corporal y continúa el proceso de maduración de sus órganos. Si naciera en ese momento, tiene mejores posibilidades de sobrevida. Mide 43 cm. y pesa 2,000 gramos.
| | 9º mes | Aumenta su peso entre 200 y 300 gramos por semana, para alcanzar un total aproximado de 3,000 gramos al final del mes. Su estatura será alrededor de 50 cm. (Estas medidas varían dependiendo de la consistencia de sus padres, del estado nutricional y de otros factores.) La gestación está completa y se inicia la preparación para el parto. |

Como ves, se trata de un proceso maravilloso pero complejo, un verdadero milagro, el cual requiere toda tu participación tanto física como emocional pues el nuevo ser, tu bebé, tomará de ti lo mejor para su formación. |