 Los macro nutrimentos son los ya tan conocidos y platicados carbohidratos (o hidratos de carbono), las grasas (muchas de ellas enemigas de un organismo sano) y las proteínas. En esta ocasión nos encargaremos de discutir un poco más acerca de los micro nutrimentos. * * * Los micro nutrimentos son necesarios para un millar de funciones corporales, pues juegan papeles indispensables como coenzimas, componentes estructurales de diversos tejidos, pro-hormonas, componentes de los fluidos corporales, antioxidantes y muchos más. Incluyen básicamente a las vitaminas y a los minerales. Lamentablemente, nuestro estilo de vida y los hábitos de alimentación generalmente resultan en dietas desequilibradas; así, mucha gente ni siquiera alcanza a cubrir los niveles recomendados de nutrimentos. En especial es alarmante el déficit de ciertos minerales muy importantes (cromo, zinc, selenio, por ejemplo). Los alimentos cada vez son más pobres en estos elementos y en muchos otros minerales y vitaminas por los suelos faltos de estos micro componentes. Ello va de la mano con el sobreuso de las tierras de cultivo y el abuso de fertilizantes y pesticidas. A lo anterior hay que añadir la práctica de recolectar las cosechas antes de que el producto madure, a fin de entregarlo sazonado al mercado o lugar de venta; esto también deteriora su contenido, sobre todo de vitaminas. Y no olvidemos a los aditivos y conservadores tan ampliamente distribuidos en muchos alimentos. Todo esto contribuye a una mayor destrucción de micro nutrimentos. Imagínate, ¡dos terceras partes de nuestros alimentos son comercialmente procesados! Por ejemplo, el trigo, al ser transformado en harina, pierde más del 50% de sus vitaminas y casi el 90% de sus minerales. Aunque las industrias “reponen” esas pérdidas, el alimento como tal nunca será el mismo.
En el plano orgánico, el estrés consume mucha de nuestra energía; la fatiga conlleva una gran pérdida de numerosas vitaminas (prácticamente todas las del complejo B) y minerales (calcio, potasio y magnesio), que es preciso recuperar o suplir para aliviar ese mismo cansancio, y muchas veces algunos dolores musculares asociados al estrés. Debido al estado de salud, al lugar que se habita y el nivel de actividad física, cada individuo tiene su propia bioquímica corporal y distintas necesidades nutricias que debe cubrir para su óptimo bienestar. Desde este punto de vista, las raciones dietéticas recomendables pueden no ser suficientes. Muchos factores aumentan todavía más los requerimientos nutrimentales, como fumar, abusar del alcohol, ponerse a dieta de manera constante, utilizar medicamentos, estar crónicamente enfermo y/o habitar en ciudades muy frías o muy cálidas. Por supuesto que aquellas personas que realizan mucho ejercicio y llevan una vida con una actividad física intensa, requerirán una mayor demanda de nutrimentos (tanto micro como macro). Es común observar deficiencias de varios nutrimentos en todos los segmentos de la población, pero sobre todo en los habitantes de las grandes ciudades. Las necesidades se manifiestan generalmente como síntomas vagos poco clásicos, lo que dificulta su reconocimiento y su consiguiente tratamiento. Llevar una alimentación bien equilibrada significa que ésta sea rica en frutas y verduras crudas, así como tomar un suplemento de calidad y científicamente equilibrado. Esta es una forma excelente de asegurar que nuestras necesidades nutricias sean cubiertas, logrando una salud inmejorable. |