 Por supuesto que no todo lo que comemos causa el mismo efecto en todas las personas, los que son inofensivos para unas, pueden ser fatales para otras; por eso, la prescripción de una dieta sana y equilibrada debe ajustarse a las condiciones y necesidades de cada persona. Recuerda que los seres humanos no somos idénticos. Y en cuestión de dietas no hay recetas mágicas. Sin embargo y con toda la información disponible sobre los riesgos de una mala alimentación, las dietas y recomendaciones de muchos libros, inclusive aquellos con un enfoque nutricional serio. ¡o peor, aquellas dietas de casi todas las revistas!, no funcionan para todo el mundo, y pueden inclusive ser perjudiciales, por más sanas y "naturales" que aparenten ser. Por ejemplo, los jugos de frutas son alimentos muy saludables y cargados de vitaminas y minerales, son necesarios para el organismo, pero a un diabético no diagnosticado o mal controlado, un jugo de uva o manzana puede llevarlo incluso a un coma diabético. ¿Qué es realmente una dieta sana? ¿Cuáles son las guías generales que todos podemos seguir para lograr una alimentación que nos beneficie, en lugar de afectar nuestra salud? P ara empezar, a diferencia de lo que mucha gente cree, la palabra dieta quiere todo lo que se consume en un día, por lo tanto, todas estamos a dieta. Sin embargo, ésta puede ser baja en sodio, en grasas o en calorías, alta en proteínas, en fibra dietética, etc. dependiendo de las necesidades de cada persona; a este tipo de dieta se le denomina "terapéutica". Por dar otro ejemplo, en la obesidad, se emplean dietas terapéuticas específicas para el control del sobrepeso. Para un rendimiento óptimo, es indispensable llevar una "dieta correcta". Con este término se le conoce actualmente a una alimentación "sana y equilibrada". Comer correctamente permite un adecuado funcionamiento del organismo para efectuar las actividades diarias, incluyendo el ejercicio. Una alimentación sana debe tener las siguientes características: * Suficiente: debe cubrir las necesidades de nutrimentos según las características de la persona. No es lo mismo el requerimiento nutrimental de un niño, al de un adulto, lactante, mujer embarazada o deportista. * Completa: debe contener los tres grupos de alimentos, de preferencia en las tres principales comidas del día. 1.- Frutas y verduras 2.- Cereales y tubérculos 3.- Leguminosas y alimentos de origen animal (carnes, huevo y lácteos) 4.- Equilibrada: debe poseer las proporciones adecuadas de alimentos: 40% de cereales y tubérculos, 30% verduras y frutas, 20% de leguminosas y alimentos de origen animal, 8% de grasas y 2% de azúcares. 5.-Variada: debe incluir diferentes alimentos, platillos, colores, sabores, texturas, formas de preparación, etc. 6.-Inocua: su consumo habitual no debe implicar riesgos para la salud, y esta característica es el punto central de este artículo. *** A todas estas especificaciones deben sumarse las características de cada persona, pues hay quienes son intolerantes a la lactosa y deben limitar el consumo de productos lácteos; quienes sufren de problemas gastrointestinales y deben aumentar o restringir su consumo de fibra (o bien optar por ciertos tipos de fibra muy específica); o las que se inflaman con el consumo de ciertos alimentos como el brócoli o los frijoles, las que tienen alguna condición del riñón y es necesario modificar su alimentación controlando los niveles de fósforo, sodio, potasio y de proteína, por dar tan sólo algunos ejemplos. Otro aspecto importante es la frecuencia de cada una de las comidas, habrá quien tenga tiempo de preparar y disfrutar de las tres comidas básicas (desayuno, comida y cena) más dos colaciones entre comidas; otras, por el ritmo de vida y necesidades individuales, tan sólo podemos consumir (si acaso) las tres comidas fuertes. Por tanto, si quieres vivir más y mejor, es indispensable que excluyas de tu dieta los alimentos que no tolera tu organismo (que lo predisponen o empeoran alguna enfermedad pre-existente), e incluir una gran variedad de los que te hacen sentir bien, ligera, llena de energía y sana; todo esto mientras aseguras a tu cuerpo los nutrimentos esenciales y los alimentos palatables.
Finalmente, quisiera subrayar que una dieta correcta es uno más de los muchos aspectos que llevan a un estilo de vida sano: aunque posiblemente el aspecto de la alimentación sea el más importante, la actividad física cotidiana y las emociones positivas deben conjugarse también para lograr estar sana y en forma. Si no te sientes bien a pesar de estar haciendo las "elecciones correctas" en cuanto a lo que comes, o si necesitas asesoría personalizada para llevar una dieta correcta, ¡Escríbeme!
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