 - anorexia nerviosa
- bulimia
- comer compulsivamente
* * * El origen es variado. La mayoría de las veces todo arranca con la intención de perder peso y alcanzar la figura ideal. La recompensa –que en la mayoría de los casos NO es en términos de salud– es la admiración y constante aprobación social, lo cual brinda a la persona gratificación, deseo de continuar a dieta ¡y seguir bajando de peso! No todas las que se ponen a dieta padecen trastornos de la alimentación. Sin embargo, la obsesión por estar delgada, combinada con una personalidad vulnerable, hace que una dieta normal evolucione a enfermiza: ¿Quieres saber cuáles son algunos factores de vulnerabilidad? -Tendencia al perfeccionismo -Deseo de control -Baja autoestima -Obesidad infantil -Creer que el amor y la aprobación dependen de los logros y apariencia -Sensibilidad hacia los cambios propios de la vida -Sensibilidad a la separación de la familia -Miedo a las responsabilidades de la vida adulta -Posible predisposición genética -Dinámica familiar alterada -Traumas Hay factores que pueden disparar la enfermedad, como la crisis de la adolescencia, pérdidas (muertes), y estrés, así como dietas exitosas que, insistimos, se ven reforzadas con la aprobación social por la pérdida de peso, entre muchos otros.
También existen factores que mantienen la enfermedad cuando ésta se ha establecido. Incluyen: falta de satisfacción con la pérdida de peso distorsión de la imagen corporal, lo que produce un miedo irracional de recuperar el peso perdido depresión y ansiedad, como resultado del estado de semi-desnutrición. La gente con trastornos de la alimentación se acostumbra al “estilo de vida” anoréxico, bulímico y/o comedor compulsivo, y teme enfrentar los retos que una vida normal involucra. La verdad de la anorexia Es un trastorno crónico de la ingestión de alimentos, caracterizado por una intensa restricción autoinducida de calorías. Se presenta principalmente en mujeres durante la pubertad, por lo común siete años posteriores a la menarca. Sin embargo, no es exclusivo de este grupo. El trastorno se limita, en gran parte, a personas de clase media y media alta. Es causado por factores psicológicos y se acompaña, casi siempre, de trastornos endocrinos. Se presentan efectos sexuales, en la regulación de los líquidos y la temperatura, así como también hay cambios concurrentes en las emociones y la locomoción. Al existir anorexia nerviosa, se puede llegar a observar: -Pérdida de cuando menos 25% del peso corporal original, sin enfermedad física que lo explique. -Actitud distorsionada, implacable, contra la ingestión de alimentos. Esta actitud supera al hambre. -Temor al aumento de peso. -Imagen corporal distorsionada. Signos y síntomas: -Amenorrea -Disminución de la libido -Intolerancia al frío -Hipotensión -Episodios de bulimia, vómito autoinducido, o ambas La culposa bulimia
La gente que padece bulimia generalmente presenta un peso cercano al normal, pero tiene miedo de incrementarlo. Además su autoestima está ligada a lo que piensan de su cuerpo. Presenta problemas psicosociales e intenta amortiguar sus sentimientos de frustración con una conducta de desenfreno alimentario y purga.
Los pacientes con bulimia tratan de restringir la ingestión de alimentos, terminando en una urgencia física y fisiológica de llenarse excesivamente, para después expulsar el alimento por vómitos o por medio de laxantes. Este acontecimiento va ligado un sentimiento de culpa, por lo que lo mantienen su conducta en secreto. El trastorno de consumo desenfrenado de alimentos surge, al menos, dos veces por semana. La persona enferma llega a consumir 10 veces más de una ingestión normal diaria en una sola sentada. Hay datos que sugieren que la gente bulímica puede estar predispuesta fisiológica o genéticamente; la mayoría proviene de familias caracterizadas por alcoholismo y depresión. Entre los objetivos de atención nutricional se encuentra el ingreso calórico adecuado; evitar conductas de dieta o ejercicios excesivos; minimizar la restricción de alimentos; pesarse sólo en intervalos programados; cantidades adecuadas de fibra y grasas para lograr saciedad; etc. Las comedoras compulsivas
El fenómeno también es conocido como el desorden del atracón. Se caracteriza por una manera incontrolada de comer, con el consecuente aumento de peso. Las personas que comen compulsivamente usan la comida como una manera de enfrentar el estrés, los conflictos emocionales y los problemas cotidianos. La comida puede anestesiar sentimientos y emociones. Sí están conscientes de que sus patrones alimenticios son anormales. De igual forma que las bulímicas, reconocen con más facilidad que tienen un problema, a diferencia de los anoréxicos. Con frecuencia se ven atrapadas en el ciclo de atascón-depresión. Después de un episodio de comer compulsivamente, surge la decisión de hacer una dieta y dejar de atragantarse. Esta decisión no puede mantenerse, por lo que finalmente queda la persona con una gran culpa y depresión, las que la llevan al atascón por impotencia. Ciclo atascón-depresión
Signos y síntomas: -Hacer muchas dietas y romperlas constantemente -No poder parar de comer -Comer poco en público, a pesar de su sobrepeso -Los fracasos sociales y profesionales se atribuyen al peso -El peso es el foco de la vida -Comer muy rápido -Evitar situaciones sociales -Creer que hay alimentos “buenos “ y “malos” -Consumir gran cantidad de comida chatarra -Comer sin hambre PSICOLÓGICOS -Creer que serán mejores personas cuando adelgacen -Irritabilidad -Depresión -Vergüenza -Negación de sentimientos “negativos” (coraje, miedo, enojo) -Sentimiento de autovalor en función del peso
CONSECUENCIAS -Ganar peso -Hipertensión y fatiga -Complicaciones cardiacas -Problemas motores -Diabetes -Artritis -Ciática -Várices -Hernia hiatal -Embolias -Insomnio -Toxemia durante el embarazo -Presión sanguínea alta -Niveles altos de colesterol -Infarto y muerte
Amiga, ¿insistes en bajar de peso a toda costa?
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