Nació en Trois Ilets, Martinica, el 23 de junio de 1763, y murió en Malmaison, Francia, el 29 de mayo de 1814. Su nombre verdadero fue Marie Josephe Rose Tascher de la Pagerie.
Vivió su infancia en Martinica, donde recibió la educación propia de una criolla. A los 16 años se casó en Francia con el vizconde Alexandre de Beauharnais, hijo del gobernador de la isla. Tuvo dos hijas de este matrimonio, entre 1780 y 1783: Eugene y Hortensia. Ésta última sería reina de Holanda y esposa de Luis Bonaparte.
Josefina se divorció y volvió en 1788 a Martinica, que vivía gran efervescencia política a causa de las rebeliones de esclavos. Dos años más tarde decidió regresar nuevamente a Francia. Su ex marido le propone fingir que siguen casados porque así convenía a sus intereses políticos, y ella aceptó. Así recibía en su casa de París tanto a personalidades de la realeza como a dirigentes de la revolución que ya se gestaba en Francia. Era un juego peligroso.
En 1794, Josefina y Alexandre son arrestados y llevados a la prisión de Carmes. Él es ejecutado el 23 de julio por conspirar contra el rey, pero ella es liberada el 6 de agosto, gracias a la influencia de sus amistades.
Tenía 33 años cuando conoce a un hombre de irresistible personalidad: Napoleón Bonaparte, quien quedó prendado de su belleza. Se casaron el 9 de marzo de 1796, año en que él es nombrado jefe del Ejército de Italia. En Milán viven una época de gran bonanza, pues la Campaña de Italia con las victorias militares le dieron gran prestigio a Napoleón.
Amante de la ostentación y el despilfarro, Josefina acumula deudas millonarias, tanto que el laureado general la amenaza con el divorcio si no deja de exagerar los gastos. Sin embargo, ella compra la Malmaison, y la decora a todo lujo.
Las desavenencias continuaron debido a las infidelidades de Napoleón, que ella no ignoraba. Además, vivía con el constante temor de que él la abandonara pues no había podido “darle un hijo”. Por esta situación, la familia Bonaparte nunca la vio con buenos ojos.