| Página 1 de 3 1 2 3 sig> |
|
 |
|
 |
|
Califica
¿Recomiendas este
artículo a otr@s lector@s?
1 = Ni pensarlo
5= Claro que sí |
|
|
¿Tiene las mujeres un problema sexual?
Shere Hite
Muchas mujeres han sospechado ser frígidas porque no logran llegar al orgasmo en el tiempo en que su pareja masculina lo alcanza durante el acto sexual. La autora habla sobre ello.
Es bien sabido, desde hace dos siglos, que las mujeres “tienen problemas” para alcanzar el orgasmo durante el coito. Cuando el orgasmo femenino no se consideraba tan importante como el masculino, no se hablaba mucho de esto. A partir de mis investigaciones, no creo que sea “un problema” que las mujeres, en general, no alcancen el orgasmo durante el acto, dado que la mayoría de ellas lo alcanza de otra forma y suelen disfrutar con el coito en las circunstancias apropiadas. No hay ningún problema, salvo que la definición de sexo que conocemos excluye la estimulación que las mujeres necesitan. El problema no son las mujeres, sino la sociedad que debe cambiar su definición de sexo. Cuando era integrante de un grupo universitario de mujeres, quisimos saber la verdad sobre el orgasmo femenino durante el coito. Aprovechando mi formación académica, elaboré un sencillo cuestionario para que las mujeres describieran con sus propias palabras con qué tipo de estímulo solían alcanzarlo. Lo distribuimos con el nombre de la organización en la cabecera y los resultados acabaron publicados en 1976, con el título de The Hite report on female sexuality (Informe Hite, Suma de Letras, 2002). Los resultados se dieron a conocer en todo el mundo, en muchos idiomas, y recibieron varios premios, de manera que me sorprendió, hace poco, ver que algunas compañías farmacéuticas siguen empeñadas en la quimera de obligar a las mujeres a que tengan orgasmos durante el coito. Quizá no habían entendido (¿o no habían querido entender?) mis estudios, y sobre todo las conclusiones, porque suponían concebir el sexo desde un punto de vista femenino y no ofrecían a las empresas ninguna forma de sacar provecho de los “problemas sexuales” de las mujeres. Las farmacéuticas han ganado mucho dinero con Viagra y confían en dar con un fármaco similar para “ayudar" a las mujeres. Pero lo que ocurre es que las mujeres no necesitan ayuda.
|