Desde tiempos remotos los filósofos han subrayado la importancia en el conocimiento interior, ya desde el siglo IV antes de Cristo Sócrates por ejemplo, hizo inscribir en el templo de Delfos la frase que decía “conócete a ti mismo”.
Conocerse a uno mismo representa un primer e importante paso para ser artífice de la propia vida, es por esta razón que se ha planteado como el gran reto para la humanidad a lo largo de los siglos. El autoconocimiento como herramienta fundamental hacia el crecimiento es el hecho de conocer cada una de las partes que componen nuestro “yo”, cuales son sus manifestaciones, sus necesidades, y sus habilidades, todo lo que somos como personas y los papeles a través de los cuales SOMOS. Al conocer todas sus partes y por consecuencia su totalidad como ser integrado, el individuo logrará tener una personalidad fuerte y unificada.
El autoconocimiento es un proceso constante a lo largo de la vida, tener una imagen adecuada de quienes somos es un trabajo difícil que solo podrá lograrse al ser conscientes de nosotros mismos, al descubrir, identificar y reconocer la forma de pensar, sentir y actuar propia, al analizar y conocer nuestras experiencias personales, así como nuestras experiencias pasadas, para tomarlas como base del futuro, y por supuesto es muy necesaria la autobservación constante.
Sin embargo, el conocimiento de nuestro interior no es una tarea fácil por lo que debemos estar pendientes de las limitaciones que podemos encontrar en este camino a nuestro encuentro, sobre todo cuando además no tenemos la cultura de la introspección, entre las limitaciones podemos encontrar: La tendencia a negar nuestros defectos, ya sea por defensa, por soberbia o por inconsciencia, llegar a la aceptación de lo que somos requiere de todo un proceso.
Otra limitación reside en la propia naturaleza del autoconocimiento, es decir, no basta con tener datos de nosotros mismos, es necesario que estos datos pasen por el proceso del pensamiento y del sentimiento para poder después lograr un equilibrio entre los dos, lo cual requiere no solo de tiempo sino también de reestructuración de conceptos y creencias, y de una confrontación con la propia realidad. Una limitación más es la resistencia misma al autoconocimiento por la aceptación del “yo” pues es fácil que choque la idea de lo que somos con lo que queremos ser, el trabajo en este punto será lograr la congruencia entre los dos.
Como se menciono anteriormente el trabajo de autoconocerse no es fácil y mucho menos breve, el como lograrlo es un punto importante que debemos tomar en cuenta, algunos de estos instrumentos son: psicoterapia individual y/o de grupo, cursos y talleres, grupos de crecimiento (A.A, AL-ANON, AL-ATEEN, CODE, N.A, COMEDORES COMPULSIVOS, NARCÓTICOS ANÓNIMOS, ETC.), cuestionarios que permitan evaluar algún factor especifico, lecturas que permitan el análisis de la personalidad, en estos últimos puntos es importante contar con una guía que ayude a dar una mirada objetiva de los rasgos de personalidad, pues es fácil perder la perspectiva cuando se trata de nosotros mismos.