Si una prima llorando te cuenta que perdió su embarazo tan deseado debido a un accidente, ya la estás consolando incitándola a que, a la brevedad, pruebe con su esposo concebir un nuevo bebé...

Si un flaco le confiesa a sus amigos varones que está bajoneado porque la novia con la que vivía se mandó a mudar, primero le toman el pelo y luego lo invitan a ir, esa misma noche, de levante por los boliches de onda.
Presentas un proyecto y ni acusan recibo, o en el peor de los casos, te plagian la idea, y cuando tus seres queridos te ven pinchado te recomiendan que vayas al psiquiatra para que te recete un antidepresivo, o a ver a un cura para que te aconseje.
Enciendes el televisor y ya te están gritando que empieces la mañana bien arriba con tal magazine de misceláneas y termines el día hip hop con Marcelo, Mario o Peti.
Y hasta las noticias radiales se mezclan con chistes
Si el portero te ve con mala cara se lo cuenta a todo el mundo, y comienzan a conjeturar diversas desgracias que te podrían estar pasando, que van desde un simple ataque al hígado hasta un aneurisma incurable.
En la oficina te quieren trasladar a la sucursal Cosquín para que respires aire puro, y el ascensorista (que está estudiando psicología social) te informa, sin preámbulos, que según afirma Pichón, debes adaptarte activamente a la realidad.