Pensando en esto del pedir que cómo he tratado en otros artículos desde diversos puntos de vista como son:
¿Sabes decir No?, en el cual planteo que el complacer a otros sin pedir nada a cambio nos vuelve invisibles y seres muy enojados con la vida.
No van a adivinar mejor pídelo, en el cual la propuesta es dejar a un lado el idealismo de hombre y poner los pies en la tierra, evitándonos
sinsabores innecesarios.
Espera o actúa, en el cual propongo dejar de esperar pasivamente a que la vida nos brinde aquello que anhelamos y tomar un papel proactivo de nuestra vida para poder influir su rumbo.
Ahora me gustaría señalar la importancia del pedir, ser más explícita en las funciones que tiene y los beneficios que brinda.
Si todas las mujeres supiésemos las ventajas que aporta el pedir, otro sería nuestro cantar.
Funciones del pedir
El pedir equilibra las relaciones y las conserva
Por ejemplo en una amistad:
Isabel y Martha son amigas, pero viven en extremos opuestos de la ciudad. Ellas alternen los puntos de encuentro una vez se reúnen cerca de casa de Isabel y otra vez cerca de casa de Martha.
Así ambas están mostrando el mismo interés en la amistad.
Por ejemplo en una pareja:
Luis siempre está disponible para su novia Verónica, le ayuda en su trabajo, a arreglar desperfectos de su departamento, la lleva a hacer sus pendientes etc.
Luis no pide nada a cambio y el efecto aunque pareciera increíble es que Verónica se empieza a cansar de Luis. Esto sucede porque Luis mismo no se da un valor. La relación se desquilibra y no perdura. Verónica está arriba de la balanza, mientras que Luis se ha colocado abajo.
A veces pensamos que si damos y damos se nos regresará. Pero esto en la vida real no sucede.
Luis se quedó pensando que había hecho mal, si dio y dio. El error de Luis fue no pedir nada a cambio. Como por ejemplo pedir que mientras el arreglaba los desperfectos del departamento, ella le hiciera el super de la semana.
Cuando alguien siempre está disponible empezamos a desvalorizarla.