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Gabriela Noriega
Nutrióloga Certificada Nunca antes se ha debatido y hablado tanto sobre la influencia de una alimentación y hábitos de vida saludables sobre la salud como en nuestros tiempos. Todos los medios de comunicación están repletos de información sobre los factores que integran una dieta sana, los cuales, a veces, incluso confunden al público. Sin embargo, los principios de una alimentación sana son muy simples. La clave esta en comer una amplia variedad de alimentos diferentes que se complementen entre sí.
Una buena alimentación es importante para una buena salud. Comiendo los alimentos correctos puedes protegerte contra las enfermedades cardiacas y contra algunos tipos de cáncer. Lamentablemente, una gran proporción de la población mundial come incorrectamente. Los problemas actuales de la alimentación diaria se deben a una ingestión excesiva de grasas saturadas, de carbohidratos simples (azúcares y refrescos) y de demasiadas calorías, así como a una cantidad insuficiente de fibra al eliminar el consumo de frutas y verduras. Existen una gran cantidad de personas obesas, y otras tantas que perjudican su corazón al llenar sus arterias con grasas saturadas y colesterol. La solución no reside en someterse a una dieta de reducción rígida, pues nadie seria capaz de soportarla eternamente. Es mucho más sencillo introducir unos pequeños cambios en las costumbres dietéticas y de estilo de vida que pueden durar toda la vida y que mejorarán tu balance nutricional y tu salud. Una gran proporción de la población dice estar haciendo todo lo posible por mejorar su alimentación; sin embargo, no todos lo están logrando. El presente artículo es un enfoque de ciertas Recomendaciones o Guías Dietéticas, transformándolas en 5 mensajes sencillos y positivos. El tema o punto central de este enfoque es: “Haz elecciones saludables que se acomoden a tu estilo de vida”. 1. Sé Realista: Fíjate tus propias metas, aunque sean pequeñas. Ten en mente que no desarrollaste tus actuales hábitos de la noche a la mañana, así es que no esperes cambiarlos de la misma manera. Una vez que hayas alcanzado tu meta, rétate a ti misma con otra meta nueva, pero igualmente alcanzable. Recuerda que el dar y lograr pequeños pasos te dará un sentimiento de éxito y te mantendrá motivada, pues son los pequeños cambios los que pueden llevarte a una mejora y al progreso a largo plazo. Por ejemplo: - Trata de incorporar cada semana una fruta o verdura más a tu alimentación diaria
- Fija con una amiga un horario regular para hacer caminata o cualquier otra actividad física
2. Sé Aventurera: ¿Haz probado alguna vez la fruta estrella, el kiwi o la fruta de la pasión (o maracuya)? Una dieta saludable nunca será aburrida si pruebas nuevos alimentos y extiendes tus opciones. Hoy en día es posible disfrutar frutas y verduras provenientes de todo el mundo, ya que están al alcance en casi cualquier supermercado. Por ejemplo: - Una meta sencilla puede ser “probar una fruta y una verdura nueva cada mes”
- Si eres más sofisticada, prueba elaborando una nueva receta cada mes
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