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Aceptar a las madrastras y padrastros
Consumer.es
Muchos niños se niegan a aceptar esta figura ante el sentimiento de traición a los padres biológicos
La imagen de los padrastros y, sobre todo, de las madrastras, suele estar unida a connotaciones negativas y, a menudo, estereotipadas. Con frecuencia los menores les ven como usurpadores del puesto que ocupan su padre o madre biológicos y relacionan a esta nueva figura con una fuente de problemas y competencia. Son muchos los pequeños que se niegan a quererlos porque sienten que al mostrarles afecto traicionan a sus progenitores. Además, la aceptación se complica cuando la llegada de esa figura se produce tras la muerte del padre o de la madre. La clave, aseguran los psicólogos, es ser pacientes y conceder a los niños el tiempo que necesiten para descubrir que esta nueva persona no es un nuevo padre o madre, sino un miembro más de la familia que ayudará a reconstruirla y formar un hogar. Cómo afrontar su llegada La llegada a la familia del padrastro o madrastra casi nunca es fácil. El primer impulso de los niños suele ser de rechazo a esta nueva figura y el problema se agrava cuando el padrastro o madrastra aparece tras la pérdida del padre o madre biológicos. A lo largo de la historia los cuentos han presentado a esta figura como un ser malo, empecinado en alejar a los niños del lado de su padre y sin ningún sentimiento de amor, una imagen que parece haber calado en los más pequeños generación tras generación. Asegura la psicóloga Sara Raquel Vegas que para un padrastro o madrastra es difícil hacerse querer. “Más aún -afirma- cuando el niño tiene alrededor de cinco años y uso de razón, porque entonces la llegada no la suelen aceptar de ninguna manera”. “Cuanto mayores sean los hijastros, más difícil les resultará la adaptación al padrastro-madrastra”, explica Álvaro Cabo Rivas, psicólogo clínico del Gabinete Psicológico GOP. “En primer lugar, porque llevan más tiempo con un modelo anterior y, en segundo lugar, porque cuando se trata de adolescentes que están intentado independizarse de la familia, les cuesta aceptar que la nueva pareja esté intentando reconstruirla”. En este último caso, puede ocurrir que muchos padres y padrastros sin información confundan esta actitud de independencia del adolescente con el sabotaje de éste a la nueva pareja. “Más que por el deseo de no querer ver a sus padres, a los adolescentes les disgusta vivir en dos casas porque normalmente les impide mantener la relación con sus amigos. Esta actitud suele ser entendida por los progenitores como una muestra que no les importan o que están enfadados con ellos, en lugar de entender que a esta edad el grupo de amigos tiene mucha importancia. Además, es importante aclarar que muchos de los problemas que plantea el adolescente en la nueva familia los plantearía igualmente en la familia primaria”, precisa Álvaro Cabo. Concretamente, a los pequeños y pequeñas les cuesta entender aún más la necesidad de sus padres por rehacer su vida tras una separación, un divorcio o una pérdida, pero tampoco es fácil para los progenitores ya que, según explica Carlos Gayoso, psicólogo de la Asociación gallega de Padres y Madres separados, “el padre o la madre biológicos se pueden sentir inseguros y con miedo a perder el protagonismo”. El especialista considera que en estas situaciones lo ideal es que “los dos padres biológicos estén de acuerdo en la nueva relación y que luego se la expliquen al niño conjuntamente”. Lo fundamental es hacer entender a los hijos, y a los propios padres y madres, que una de las partes o ambas han rehecho su vida sentimental, pero que esa situación no afectará “para nada”, recalca Gayoso, a la relación entre unos y otros. “Lo que sí hay que entender -subraya Cabo-, es que una vez que los niños entran en una familia donde se encuentra a un padrastro-madrastra ésta ya es, al menos, su tercera estructura familiar: la primera ha sido la de sus progenitores y la segunda es la que han vivido con sus padres separados”.
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hasta los ovarios Mi pareja tiene una hija adolescente y estoy hasta los ovarios de ser siempre la mala.
Me da muy malas vibraciones y es superior a mi, al principio intenté que hubiera buen rollo, pero me carga muchísimo, no me gusta como es. Primero era pequeña y no se la podia juzgar demasiado( la "culpa" se la llevaba la madre), pero es que ahora, cada vez la soporto menos. Está claro que la "simpatia" es mútua ;-)
No sé si es que tiene complejo de Edipo o que narices, pero siempre ha provocado que yo me enfade, para ocupar mi lugar.
Los expertos aconsejan diálogo..prefiero evadirlo.. si nos dijésemos lo que pensamos una de la otra, no quiero ni pensar como acabaria.
De momento, lo único que sé, és que cuando ella está me entran unas ganas terribles de tirar la toalla.Y si tuviese que empezar de nuevo, evitaria a toda costa cualquier padre, que solo dan que malos rollos.
(ya me he desfogado un poco, que me hacia buena falta)
karen Hola tengo 2 niños de 10 y 8 años, soy divorciada y no aceptan a mi pareja aunque se ha tratado de ganar su cariño no lo ha conseguido y yo ya no se como hacer. Cuando los regaño me chantajean con irse a vivir con su padre y yo pues me siento fatal porque 1ero estan ellos que cualquier cosa, pero entonces me podría quedar sola, que hago ayudenme por favor
FERNANDA Hola, mi marido tiene un niño de 6 años con su ex mujer, ella los abandono cuando el niño tenia 8 meses de nacido. El niño desde que me conocio, se porto bien conmigo me decia que me quieria un monton, pero desapues las cosas cambiaron,creo que es mi suegra la que le dice que me diga que no me quiere. El niño ahora me dice que me odia y que no quiere de
CLARA SABEN...MI ESPOSO TIENE UNA HIJA DE 15 AÑOS Y VIVE CON SU MADRE...PERO QUIERE VENIR A DORMIR EN MI CUARTO CON MI ESPOSO..LA CASA NO TIENE MAS CUARTOS.
lorena hace cuatro años convivo con mi nueva pareja, de la que hoy tengo un nene de dos años; mas los tres de anteriores. el, depresivo con un poco de bipolaridad, yo hace tres años vivo acompañandolo incansablemente en su recuperacion, dejando de lado mi rol de mama y dedicandome a el. este ultimo tiempo se puso violento con mi hijo mayor que hoy tiene trece años, creo que siente un poco de celos por el amor que mi hijo siente por su padre biologico siendo que este poco se ocupa de el,y mi pareja es quien lo lleva y trae del colegio, el que pasa horas ayudandolo con la tarea, pasean juntos,etc. hace dos dias que lo deje, todos estamos tristes. como se sigue con todo esto?
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