| Página 1 de 3 1 2 3 sig> |
|
 |
|
 |
|
Califica
¿Recomiendas este
artículo a otr@s lector@s?
1 = Ni pensarlo
5= Claro que sí |
|
|
Gabriela Noriega
Cuando se habla de consecuencias severas por deficiencia de vitaminas y minerales, generalmente vienen a la memoria enfermedades como el escorbuto (deficiencia de vitamina C) o el beriberi (deficiencia de vitamina B1). Éstas prevalecieron a principios del siglo pasado; afortunadamente son poco frecuentes en la actualidad.
En los tiempos que corren se ha venido olvidando que la deficiencia nutrimental ocurre gradualmente, a través de estados progresivos. Mucho tiempo antes de que sean observables los síntomas de enfermedades por deficiencia, dentro del cuerpo sutilmente ocurre una serie de efectos dañinos. A esta secuencia de agotamiento gradual de nutrimentos también se le denomina “desarrollo de una deficiencia vitamínica”. Va la descripción: Grado de deficiencia | Síntomas y comentarios | | 1: Preliminar | Disponibilidad inadecuada de la vitamina. | | 2: Bioquímico | Actividad deprimida de enzimas y coenzimas. | | 3: Fisiológico | Pérdida de apetito, malestar general, insomnio e irritabilidad aumentada. | | 4: Clínico | Mayor malestar, pérdida de peso corporal, aparición de síntomas de la deficiencia. | | 5: Anatómico | Establecimiento de la enfermedad deficitaria específica, con patología tisular específica. Puede haber muerte aun sin un agotamiento total de la vitamina. |
|